Colección Libre y Salvaje, unos vinos de paraje que buscan reflejar la personalidad de su bodega. Libre y Salvaje es una antigua bodega situada en un enclave único que se caracteriza por sus cuevas, sus viñedos de montaña, sus viejas cepas de secano y su agricultura ecológica. Para esta bodega solo existe una regla, seguir la ley de la naturaleza. Su pasión y filosofía tenían que quedar plasmadas en una etiqueta que al tacto fuera capaz de transportarte a sus parajes, las raíces de este vino. Un papel imperfecto, con acabados rústicos. La botella queda rematada por una cápsula de cera que adoptará un acabado único para cada botella, reflejando así, los métodos artesanales del vino.
La bodega Libre y Salvaje se encuentra en el histórico pueblo de Almonacid de la Sierra, enclavada en la Sierra de Algairén, Aragón. DOP Cariñena. Mínima intervención para alcanzar la máxima expresión. Esta misma filosofía se traduce a su etiqueta, un diseño de etiqueta sencillo que se apoya en los elementos justos para transmitir sus características e historia. El logotipo de la bodega posee un acabado especial con efecto oro viejo que habla de su propósito, rescatar grandes viñedos abandonados, recuperar una bodega histórica, retomar técnicas respetuosas con el producto y el medio ambiente, en definitiva, volver al pasado para mirar al futuro.
Este vino procede de un paraje llamado “El Pedregal”. Un paraje difícil de trabajar donde la gran cantidad y variedad de piedras no deja ver la tierra en el suelo. La tipografía se ha adaptado manualmente para transmitir la esencia de la bodega, una palo seco con remates curvos que le otorgan personalidad. La elección del color rojo para su cápsula pretende mostrar el potencial de esta variedad, la única en el mundo que recibe su nombre del lugar donde nació.
Porque en la vida, lo mejor siempre es libre y salvaje.